Judaismo Fiestas

JUDAISMO FIESTAS

Las fiestas son la auténtica argamasa para la consolidación de la familia judías. Y esta es la base del judaísmo. En la familia se forma y se transmite el sentimiento de fidelidad y de pueblo elegido tan típico en el judaísmo.

-Sabbat:

Punto importante de la vida judía es el Sábado. La vida familiar se enriquece con dicha fiesta. Los ortodoxos no trabajan, no cocinan, desconectan el teléfono… los liberales son menos meticulosos, pero todos celebran el sábado.
El Sábado comienza al anochecer del viernes. Es entonces cuando la señora de la casa rodeada de su marido y de sus hijos enciende los cirios (tantos como miembros de la familia) y pronuncia la bendición. Inmediatamente después el padre bendice el vino y corta el pan del sábado. Así comienza un periodo de convivencia familiar donde toda la familia ora y dialoga unida. Antes o después de la comida del sábado se suele ir a la sinagoga donde hay culto especial con la lectura de la Sagrada Escritura.

Durante la “Diáspora” o dispersión de la comunidad judía fuera de su territorio (74 y 135 d.C), un importante numero de judíos se vieron obligados a vivir fuera de Palestina, en ambientes paganos como religión prohibida o como religión tolerada. Dicha diáspora no hizo más que alentar la esperanza de reconstruir un estado judío y sirvió para aumentar sus vínculos de pertenencia a un pueblo. La practica del Sabbat fue clave para mantener la conciencia de pueblo. Un antiguo proverbio judío dice: “el sábado ha guardado más a Israel que Israel el sábado”.

-Las cinco grandes fiestas

La creencia milenaria y la espera en la venida del “Mesías” o “Ungido” (Mesianismo) alienta el espíritu de fidelidad y de alegría en el judío piadoso. El Mesías aparecerá como el enviado de Yaweh y traerá a la humanidad la salvación prometida : un reino de paz, de justicia y de fraternidad sobre toda la tierra (Is. 11, 9). Con su venida comenzará un periodo de entendimiento universal e Israel dejará de estar sometido y oprimido por los otros pueblos. Todas las formas de idolatría desaparecerán y Yaweh será reconocido por todos. Existen varias concepciones de Mesías en Israel: el “Mesías real” descendiente de David (Sal. 2,2), el “Mesías profético” (Is. 61,1), el “Mesías Hijo del Hombre” (Dn 7,13). Para un judío piadoso no es una expectación pasiva sino que exige una vida llena de fidelidad a la Alianza del Sinaí. El calendario festivo ayuda a Israel a lograr esta actitud.

Cinco grandes fiestas van jalonado el año judío. Todas ellas tienen como fin recordar ciertos acontecimientos pasados donde Yaweh intervino a favor de su pueblo.

1ª) -ROS HASANA:

Es el comienzo del año (2ª quincena de septiembre, aprox.).

Es la ocasión para que el judío se juzgue a sí mismo. Es el momento de un gran examen de conciencia. Este día suena el dhofar, o cuerno de macho cabrío, recordando el sacrificio de Isaac que, gracias a Yawé salvó la vida. Atestigua que Yaweh está presente en la vida de su pueblo.

Le siguen 10 días aptos para el arrepentimiento. “Los días terribles” Los 10 días que siguen son días de penitencia. Recuerdan el pecado de la idolatría, símbolo de todos los pecados, cuando el pueblo adoró al becerro de oro en el desierto, negando al único Dios verdadero. Estos “días terribles” se piensa que el mundo entero comparece ante Yaweh para pedirle perdón por los pecados cometidos especialmente contra el prójimo.

2ª) -YOM KIPPUR:

Es el día del perdón. El sábado de los sábados con que acaba la década penitencial. Se celebra entre el 24 sep. al 12 de oct.

Es la fiesta más popular de todas. Este día muchos israelitas que no practican asiduamente se acercan a la sinagoga. Es el día de la purificación y de la extrema misericordia de Yawé. Este día se suelen llevar vestidos blancos para recordar las palabras de Isaías “Yaweh blanqueará los pecados”. El oficio es largo y comienza con el “Kol Nidrei”(los votos) fórmula que anula todos los juramentos hechos el año anterior y que no se pudieron cumplir. Es una especie de absolución general. Así el creyente está dispuesto a emprender un año realmente nuevo.

3ª) -SUCOT:

Es la fiesta de los tabernáculos o de las tiendas. Recuerda el tiempo que el pueblo tras el Sinaí tuvo que pasar aun en el desierto. Se recuerda la intervención protectora de Yawé.

Se celebra a mediados de octubre y dura 7 días. Los dos primeros son de paro. Los judíos piadosos abandonan sus casas y se reúnen en tiendas o chozas, manifestando que el pueblo es un pueblo “en camino”, dispuesto seguir la llamada de Yaweh, sin fijarse el sitio donde están.

4ª) -PESAH:

Es la pascua. La conmemoración de uno de los episodios capitales de la fe judía. Es el recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto. La fiesta en que Yaweh libera a su pueblo.

Se celebra el 15 de Nisán (abril). La noche de la Pascua se celebra una cena recordatorio de la liberación de Egipto. Las oraciones y preceptos de la cena de pascua están minuciosamente detallados en la “haggadá”. cada uno de los manjares tiene un significado especial y durante la comida del “seder” (la víspera de pascua) tiene como fin instruir a los más jóvenes en la gozosa esperanza de la Pascua

5ª) -SABU’OT:

La palabra significa semanas. Viene a corresponder con el Pentecostés cristiano.

Se celebran 6 semanas, 50 días después de la Pesah. Se llama también fiesta de las primicias. Recuerda el don de la Torá en el Monte Sinaí. Es una fiesta fundamental.

-Fiestas secundarias

Además de las cinco fiestas básicas y del Sabat, el calendario judío también está sazonado de otros momentos festivo-religiosos. Las familias judías aprovechan los días de fiesta para enseñar a sus hijos la historia y la religión de Israel.

Si prescindimos de los días de fiesta, el ceremonial judaico sigue el curso de la vida humana.

Los “Purim” o recuerdo de la otra liberación del pueblo judío (por el rey persa)

La “Hanuká” o fiesta de las luces que se recuerda la purificación del templo gracias a los macabeos.

La circuncisión: El día octavo después de haber nacido se circunda al niño para recordar la Alianza concertada entre Yaweh y Abraham.

El “Bar mizwá”: A la edad de trece años el niño es un “bar mizwá”, un hijo de la Ley y asume las obligaciones de una persona mayor. Dicho día accede a la lectura de la Torá.

Las bodas es un punto culminante de alegría familiar.